Parece que con hacer bien tu trabajo debería ser suficiente para que la gente - tus jefes, compañeros o clientes - lo valoren y te den el reconocimiento que te mereces, pero no es así. A menudo, hacer simplemente bien las cosas te mantiene en una cómoda invisibilidad: no destacas para mal, pero desafortunadamente, tampoco para bien. Y llega un día en que quieres un aumento de sueldo, que te asignen un proyecto o un cliente más grande, y entonces no entiendes por qué se lo dan a ese compañero tuyo que lleva mucho menos en la empresa y que parece que no haga nada más que fanfarronear de lo que supuestamente hace. ¿Parece injusto, no? Pero es que tener visibilidad en el trabajo desafortunadamente no es sinónimo de hacer las cosas bien.

Para que los demás empiecen a reconocer lo bien que haces las cosas deberás ser tú la que les muestre lo bien que las está haciendo. Pero hacer esto nos parece que es fanfarronear, y tiene muy mala fama, sobretodo entre nosotras, que siempre preferimos quedarnos en un segundo plano y escudarnos en la modestia y en la humildad.

Estoy segura de que cuando un compañera o un amiga tuyo hace bien su trabajo, tú lo cuentas como si fuese la mejor del mundo, una auténtica crack, ¿me equivoco? Lo haces con los demás, pero contigo te da vergüenza, sientes que no mereces ese reconocimiento y te quitas mérito.

No esperes a que el reconocimiento y la visibilidad sea algo que simplemente suceda, sino que sal a buscarlo. Aquí tienes 5 estrategias para ganar visibilidad en tu trabajo (en orden de menor a mayor dificultad):

1. Habla bien del trabajo de otros

Reconocer y hacer visible el buen trabajo de los demás es algo que tarde o temprano se te devuelve. Pero no hagas solo cumplidos porque sí, intenta mostrar un interés genuino, pregúntales sobre lo que ellos dominan, y hazles ver que aprecias su trabajo. Hazlo con desinterés, intentando ver lo mejor de la persona que tienes delante, admirando los talentos únicos que tiene. Ya sabes el dicho, trata a los demás como te gustaría que te tratarán a ti. Al final, verás como esa gente te trata a ti de la misma manera.

2. Acepta los cumplidos y las felicitaciones

¿Qué es lo que sueles decir cuando te felicitan por algo? Si contestas algo parecido a "no es para tanto", "no lo habría podido hacer sin la ayuda de fulanito", "cualquiera lo habría hecho igual", "tampoco está tan bien como me gustaría" o alguna frase similar, bórrala ya mismo de tu mente, y aprende desde ya a aceptar cumplidos y felicitaciones. Para empezar puedes probar diciendo simplemente "Gracias".

Imagínate que un compañero te dice "¡Enhorabuena por tu último trabajo, me han dicho que ha tenido unos resultados excelentes.". ¿Qué respuesta te parece mejor?

  • "Bueno, no diría tanto, tu lo hubieses hecho igual de bien o más".
  • "¡Gracias!", y una amplia sonrisa.
  • "¡Gracias!, la verdad es que he trabajo muy duro en ese proyecto y estoy muy orgullosa con el resultado".

Si tú no le das valor a tus logros, no esperes que los otros lo hagan.

3. Actualiza tu perfil de LinkedIn

O hazte uno, si aún no tienes. Da igual que no estés buscando trabajo. Linkedin no deja de ser una red social más, en este caso enfocada en la trayectoria laboral de las personas. Todos tus logros laborales, tu formación, tu experiencia, tus capacidades y talentos, tiene que estar reflejado allí. No te limites a listar en que sitios has trabajado, cuantos años y ya está. Da detalles de lo mucho que has aportado en cada caso. En LinkedIn, tus compañeros, jefes o clientes podrán ver tu perfil con toda tu trayectoria laboral. Es una manera de hacerte más visible. Y si no los tienes en tu red, ya sabes lo que te toca.

4. Habla con entusiasmo sobre lo que haces

No hace falta que vayas echando la chapa a la gente, habla de lo que haces con naturalidad, con pasión, con entusiasmo, aunque pienses que a nadie más le va a interesar lo que haces. El entusiasmo y la pasión son contagiosos. En cuanto empieces a hablar más de ello verás como los otros empiezan a mostrar más interés. Pero primero tienes que hacer el esfuerzo de salir de tu caparazón. Ponte algún reto para empezar, como hablar más de lo que has hecho en la próxima reunión que tengas, o presentar de una manera más entusiasta y con orgullo tu trabajo la próxima vez que conozcas a alguien.

5. Escribe artículos o comparte conocimiento

Estoy segura de que si estas leyendo este artículo es que eres buena haciendo lo que haces. Una manera de darle visibilidad y de que la gente reconozca tu trabajo es compartirlo. Si trabajas en una empresa, investiga si se llevan a cabo iniciativas para compartir conocimiento, por ejemplo, podrías escribir un artículo para la newsletter corporativa. Busca qué opciones hay. Y si tu empresa no ofrece nada de este tipo, o trabajas por cuenta propia, busca páginas especializadas en tu materia, escribe posts, o resuelve las dudas que tenga la otra gente. Compartir tu conocimiento te hará sentir mucho más segura de él, podrás ayudar e inspirar a otros y ¡hacerte más visible!.

Como ves, hay muchas cosas que están de tu mano para ganar más visibilidad en el trabajo.

¡Cuéntame en los comentarios con cuál de ellas vas a empezar!