Antes de ver qué son las creencias limitantes, empecemos por ver qué significa la palabra creencia.

La RAE define creencia como “firme asentimiento y conformidad con algo”, “completo crédito que se presta a un hecho o noticia como seguros o ciertos”.

Según definición de la PNL (Programación Neurolingüística): “las creencias son afirmaciones, juicios, evaluaciones sobre nosotros mismos, sobre los otros y sobre el mundo que nos rodea. Son generalizaciones, o verdades, sobre la causa o los significados de las cosas, sobre los límites en el mundo, en nuestros comportamientos, en nuestras capacidades y en nuestra identidad. Las creencias son uno de los componentes clave de nuestra estructura profunda. Ellas dan forma y crean las estructuras superficiales de nuestros pensamientos y acciones. Determinan cómo se da significado a los hechos y son la esencia de la motivación y de la cultura”.

Las creencias no son buenas ni malas. Nos sirven para organizar nuestra forma de pensar y actuar. El problema es que cuando adquirimos la mayor parte de creencias en la infancia, no podemos aplicar ningún filtro que separe las que nos pueden servir de las que no.

Hablamos de creencias limitantes al referirnos a esas creencias que nos perjudican en algún aspecto de nuestra vida. Las creencias limitantes asociadas al trabajo no nos permiten avanzar profesionalmente, nos mantienen estancadas y nos impiden ser quienes queremos ser.

A continuación voy a explicarte 3 de las más frecuentes.

Tres creencias limitantes en el mundo laboral

"No tengo tiempo"

Lo peor del "no tengo tiempo", según mi parecer, es que hoy en día parece que es algo cool. El no tener tiempo se ha convertido en sinónimo de que las cosas te van bien, de que estás súper ocupada y tienes una vida de éxito maravillosa. Así que vamos por la vida repitiéndonos a nosotras mismas y al resto del mundo, que no tenemos tiempo de nada. Y si conoces a alguien que siempre tiene tiempo y está disponible, parece que esa persona es vaga, que no hace nada con su vida, o algo así. ¿Tú también tienes esa sensación?

Pero qué mal que sea así. Con lo maravilloso que es tener tiempo para todo, y poder disfrutarlo con tranquilidad.

Si no paras de repetirte a ti misma que no tienes tiempo, desde luego que no lo vas a tener. Y no voy a ponerme en plan existencial, nada de eso, mas bien práctica. Se trata de cómo te relacionas tú con el tiempo. Igual si no tienes tiempo para luchar pos tu deseos es que estás invirtiendo mucho tiempo en otras cosas. O incluso, pierdes mucho el tiempo. ¿Has oído hablar de los ladrones del tiempo? Otro día te cuento más sobre esto.

Y una última cuestión: ¿cómo te hace sentir qué no tienes tiempo? igual te hace sentir un poco estresada, no me extrañaría nada. O, igual te hace sentir dentro de tu zona de confort, porque, qué pasaría si de repente tuvieras todo el tiempo del mundo para enfrentarte a tus propias necesidades y deseos? eso también puede dar miedo. O igual no es nada de eso, pero pregúntate, ¿como te hace sentir eso?

💡Prueba esto: analiza en qué inviertes tu tiempo, y si no tienes tiempo para hacer algo que realmente quieres hacer, reajusta, y dale cabida. Y si usas el "no tengo tiempo" como excusa, prueba diciendo lo que realmente ocurre, ya sea que simplemente no te apetece hacer algo, que prefieres hacer otra cosa, que no es tu prioridad ahora mismo, que tienes miedo de que te salga mal, etc.

"No sé por dónde empezar"

El no saber por dónde empezar hace que vayamos posponiendo aquellas cosas que nos cuesta un poco más hacer. Nos sentimos abrumadas por eso que queremos y no sabemos cómo conseguirlo. Y como no sabemos como conseguirlo, nos sentimos paralizadas para empezar. Porque el primer paso es que más cuesta dar. Una vez cogemos inercia ya todo resulta más fácil.

Pero, ¿seguro que no sabes por dónde empezar? o ¿es que te da miedo y te asusta, porque no te vez capaz, o hacer eso que sabes que tienes que hacer está fuera de tu zona de confort?

💡Prueba esto: divide y vencerás. Si estás atacando una tarea de gran envergadura, divídela en sub-tareas más pequeñas y accesibles, y establece un orden de consecución. A veces con esto es suficiente para ver por dónde tienes que empezar. Si aún así hay algo que no sabes cómo abordar al menos ahora lo tienes más concretizado. Sabiendo esto, busca información, o pregunta. Seguro que puedes encontrar a alguien que pueda decirte por dónde podrías empezar e incluso ayudarte. Y hazlo a pesar de los miedos y las dudas que puedan surgirte.

"Lo que tenga que pasar, pasará"

Esta creencia limitante me gusta especialmente. Yo también soy un poco así, voy con el flow, lo que tenga que pasar pasará, y tal. Pero hay dos formas de entender este "lo que tenga que pasar pasará" y una de ellas es una trampa:

  1. Lo que tenga que pasar pasará como actitud de desapego de los resultados de nuestras acciones. Me explico mejor: tú haces lo que tienes que hacer lo mejor que sabes hacerlo, pero no te aferras a obtener un resultado en concreto y aceptas la posibilidad de que las cosas no salgan tal y como tú habías previsto. Cultivas una mente flexible que te permite adaptarte los cambios. Pero nada de eso interfiere en que tomes acción y te involucres en lo que crees y deseas. En este caso, no es una creencia limitante, sino todo lo contrario: es una creencia potenciadora. 👏👏👏
  2. Lo que tenga que pasar pasará como actitud de indiferencia, dejadez o apatía, que hace que no te esfuerces en nada, porque crees que si algo tiene que pasar, no depende de lo que tú hagas o dejes de hacer. Aquí estás cultivando la falta de responsabilidad de tus propias acciones y estás dejando el control de tu vida a fuerzas ajenas a ti. Pero hay muchas cosas que no llegan si una no va a por ellas, está bien salir a buscarlas, eso no significa que estés forzando la situación, solo la estás favoreciendo.

¿Se ve clara la diferencia, verdad?

💡Prueba esto: si te escudas en la segunda de las versiones prueba de cambiar a la primera. Haz las cosas sin darle tanta importancia a los resultados. Pero haz, decide y toma las riendas de tus próximas acciones. Toma acciones conscientes que creas te van a llevar a cumplir tus deseos o metas. Y después sí, lo que tenga que pasar, pasará.

Conclusión sobre las creencias limitantes en el mundo laboral

Éstas son solo 3 de la infinidad de creencias limitantes que existen(tantas como personas)y que nos frenan en nuestro panorama profesional. Te habrás dado cuenta de que he hablado de ellas en términos muy generales que aplican tanto a lo laboral como a cualquier otra esfera de nuestra vida. Pero nos influyen especialmente cuando estamos deseando hacer un cambio en nuestro trabajo. Así que, sí estás pensando en hacer algún cambio laboral, vigílalas de cerca para que no te frenen.

¿Te has sentido identificada con alguna de estas creencias limitantes? Cuéntanos en comentarios, y comparte si crees que puede serle de ayuda a alguien.

Y si no sabes identificar qué es lo que realmente te está frenando, a ¿qué esperas para averiguarlo? Estaré encantada de ayudarte, reserva aquí tu consulta.